Vejiga Neurogénica

La vejiga es un órgano diseñado para almacenar la orina y, en un momento determinado, eliminarla en forma completa y coordinada. Para lograr una correcta micción, la vejiga cuenta con dos sistemas que deben “entenderse entre sí”. El primer sistema es el músculo detrusor que rodea la vejiga y el segundo son los músculos esfinterianos encargados de abrir y cerrar la salida de la orina de la vejiga.
La Vejiga Neurogénica es un término que se utiliza para describir a personas con anormalidades de la inervación vesical (acción del sistema nervioso sobre la vejiga) que dificulta la coordinación de los sistemas mencionados.
De acuerdo a la cantidad de “daño” que tenga la inervación sobre el músculo detrusor y los esfínteres, será el tipo de Vejiga Neurogénica que la persona presentará.

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Preguntas frecuentes

Los síntomas pueden incluir incontinencia de orina, dificultad en el vaciado vesical e infecciones urinarias. Si no se tratan y controlan adecuadamente, estas situaciones pueden generar daño renal.
Las causas de la Vejiga Neurogénica son muy variadas. En pediatría, la mayoría de los casos se asocian a defectos congénitos (de nacimiento) de la médula espinal como el Mielomeningocele u otras alteraciones similares. Con menos frecuencia se deben a traumas medulares y tumores.
La Vejiga Neurogénica se diagnostica en niños o niñas con alguna patología predisponente. Es decir que, ante un defecto congénito (de nacimiento) en la médula, se debe asumir que es portador/a de una vejiga con alteraciones en la inervación. En los recién nacidos se realiza un exámen físico que puede demostrar una vejiga palpable por un mal vaciado. En adultos hay que evaluar cómo orinan, si tienen incontinencia urinaria y si hay un adecuado vaciado vesical. La ecografía permite ver el estado de los riñones y uréteres, y detectar si hay un correcto vaciado de la vejiga luego de la micción. El estudio específico para la evaluación vesical es la urodinamia. Consiste en la colocación de una sonda de doble canal en la vejiga a través de la uretra, que se conecta a una computadora que mide la capacidad vesical y las presiones de una forma dinámica. Este estudio es clave para definir el tipo de Vejiga Neurogénica que presenta la/el niño y, a partir de ello, determinar conductas para resolver los síntomas y prevenir las infecciones urinarias. Los estudios deben completarse con un Centellograma Renal y un estudio contrastado de la Vejiga denominado Cistouretrografía.
Las opciones terapéuticas son muy amplias y deben adecuarse a cada persona. Tanto en el tratamiento médico como quirúrgico, el objetivo es evitar el daño renal que producen las infecciones urinarias y lograr que la/el niño pueda dejar los pañales a partir de un control de la micción y de la materia fecal.
En el Hospital Italiano de Buenos Aires el abordaje de estos casos se realiza en forma multidisciplinaria. Para ello, hace más de 30 años funciona la Clínica de Mielomeningocele donde el mismo día, en el mismo lugar y en el mismo horario la/el niño es evaluado por los Servicios de Pediatría, Salud Mental, Ortopedia, Neurocirugía, Rehabilitación y Urología. Ante la presencia de una vejiga con mal vaciado y altas presiones, el objetivo inicial es evitar el daño renal. De acuerdo al tipo de Vejiga Neurogénica, la forma de prevención va desde la ausencia de tratamiento, profilaxis antibiótica, Cateterismo Intermitente Limpio, hasta derivación urinaria tipo Vesicostomía en los casos más complejos Si a los 5 años de edad la/el niño no pudo dejar los pañales, el siguiente objetivo será que pueda ingresar a primer grado de la escuela sin los mismos. Para ello, se busca lograr una adecuada continencia de orina que permita una vida social lo más normal posible y un buen funcionamiento fecal, con deposiciones controladas y sin pérdidas entre ellas. Muchos de estas/os niños requerirán realizar Cateterismo Intermitente Limpio, que consiste en colocar en la vejiga, a través de la uretra, una sonda pre lubricada cada 4 horas para vaciarla, remedando una micción. En general, es necesario combinarlo con medicamentos que relajen la vejiga.
Cuando los tratamientos mencionados anteriormente no son suficientes, es necesario realizar una cirugía acorde al caso en particular. Si la vejiga es pequeña se le puede inyectar toxina botulínica o se puede ampliar con un segmento de intestino. En los casos con dificultades en el cateterismo por la uretra se puede realizar un Ostoma Continente Urinario o Mitrofanoff, que permite cateterizar la vejiga a través del ombligo. Para tratar la incontinencia se puede usar un Esfínter Urinario Artificial, esto es, un dispositivo protésico dinámico que permite abrir y cerrar a voluntad la salida de la vejiga. Otra opción para las/os niños incontinentes es el Sling aponeurótico o Protésico.
Con tratamientos adecuados, la adhesión al mismo y el compromiso de la persona y su familia o entorno la evolución de la Vejiga Neurogénica es muy buena. El objetivo de nuestro equipo es brindar la mejor solución a cada persona con problema urinario y/o fecal para que pueda desarrollar una vida emocional, social, académica y laboral plena.

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