Clínica de Malformaciones Torácicas del Hospital Italiano de Buenos Aires

Está integrada por un equipo multidisciplinario, especializado en la evaluación y tratamiento de las malformaciones de la pared torácica.

Mediante una consulta semanal, el/la niña afectada es evaluada en forma simultánea por los distintos médicos especialistas. Cada caso es abordado de manera personalizada para indicar un tratamiento apropiado.

Nuestro equipo tiene años de experiencia en tratamientos no invasivos de vanguardia, así como un desarrollo y liderazgo reconocido en los distintos tipos de operaciones, desde los tradicionales hasta los más novedosos.

Atención integral

Experiencias exitosas

Resultados de excelencia
Tecnología de vanguardia

Seguimiento a largo plazo

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Preguntas frecuentes

Se llama Pectus Excavatum o pecho excavado, hundido o en embudo a una malformación de la pared anterior del tórax. Es una patología caracterizada por una profunda depresión o hundimiento del esternón, que se produce por una alteración de la forma de las costillas y sus cartílagos. Se trata de la malformación torácica más frecuente en los niños/as.
Se trata de una malformación congénita, es decir, de nacimiento. Puede empeorar significativamente con el crecimiento, especialmente en la pubertad. Además del problema estético, que es el motivo más frecuente de consulta, el Pectus Excavatum produce alteración del esquema de imagen corporal, con un impacto psicosocial que puede ser significativo, sobre todo en la adolescencia. En los casos más severos puede ocasionar una compresión de los órganos y manifestarse excepcionalmente con intolerancia al ejercicio físico, dificultad respiratoria y dolor torácico. Esta malformación puede estar presente en algunos síndromes congénitos como el Marfan o el Ehlers-Danlos, que incluyen otras condiciones clínicas.
La regresión espontánea o cualquier mejoría parcial de esta malformación torácica no son frecuentes y no se ha demostrado que los deportes, como por ejemplo la natación, sean efectivos en este aspecto. En general, se recomienda el deporte como una manera de mejorar la musculatura torácica, la cual puede ayudar a disimular los defectos más leves. Además, el Pectus Excavatum suele asociarse con alteraciones de columna, como la escoliosis, en cuyos casos el ejercicio también es importante.
En el Hospital Italiano se ha integrado un equipo multidisciplinario especializado en la evaluación y el tratamiento de las malformaciones torácicas. La Clínica de Malformaciones Torácicas está integrada por pediatras, cirujanos y psicólogos, que atienden a cada niño/a en forma individualizada, eligiendo el tratamiento específico para cada caso. Algunos niños/as con defectos leves sólo requieren de un seguimiento clínico, para monitorear la evolución de la malformación a medida que crecen. Cuando se trata de una malformación más severa, existen tratamientos no quirúrgicos como la aplicación de suctores torácicos, un sistema externo que al usarlo de manera constante logra la corrección del defecto en forma progresiva. En los casos en que el tórax es rígido y la sintomatología lo justifica, está indicado el tratamiento quirúrgico. Existen distintas técnicas quirúrgicas para la corrección del Pectus Excavatum, que han evolucionado con el tiempo. La técnica tradicional, conocida como operación de Ravitch y luego modificada por Welch, consiste en una operación en la cara anterior del tórax, para extraer los cartílagos de las costillas que se encuentran deformados. Esta operación habitualmente requiere realizar una osteotomía o fractura del esternón, y colocar una barra para estabilizarlo. En las últimas décadas, han surgido nuevas técnicas, menos invasivas. La operación de Nuss consiste en el implante temporal de una barra metálica por detrás del esternón, insertada a través de dos pequeñas incisiones a cada lado de la pared torácica. La barra es colocada bajo visión controlada por video, y actúa como soporte temporal. Este procedimiento es menos invasivo ya que permite evitar grandes incisiones y tampoco requiere quitar cartílagos o cortar el esternón.
También conocido como tórax en quilla o pecho de paloma, el Pectus Carinatum es un tipo de malformación de la pared torácica en la que el esternón se encuentra desplazado hacia adelante. Al igual que el Pectus Excavatum, se produce por una deformación de los cartílagos de las costillas.
Se trata fundamentalmente de un problema estético, con un gran componente de afectación psicosocial en los casos más severos. Es común que las/os niños afectados se quejen del dolor en dicha zona por traumatismos frecuentes.
El tratamiento es indicado en forma personalizada y multidisciplinaria. En todos los casos, se busca inicialmente la corrección no quirúrgica, mediante el uso de un compresor torácico dinámico que se confecciona a medida de cada niño/a para corregir el defecto en forma progresiva. Para ello, en la Clínica de Malformaciones Torácicas utilizamos el sistema FMF®, desarrollado en nuestro país. Cuando el defecto es severo o no hay respuesta al tratamiento inicial, se indica una cirugía. Existen distintas técnicas quirúrgicas, que se eligen para cada caso en particular de acuerdo al tipo de deformidad que el tórax del niño/a presenta. En forma similar a la utilizada para el Pectus Excavatum, la técnica tradicional tipo Ravitch consiste en una operación en la zona anterior del tórax, con la extracción de los cartílagos deformados y fractura del esternón. En los casos que presentan anatomía más favorable, es posible realizar la cirugía menos invasiva, conocida como operación de Abramson, en la cual se coloca una prótesis metálica por delante del esternón, a través de dos incisiones pequeñas laterales.
El Síndrome de Poland es una malformación muy poco frecuente, pero que tiene un impacto psicoestético y funcional significativo en quienes la padecen. Consiste en la asociación de un defecto de pared torácica anterior, donde puede haber ausencia congénita de parte de las costillas y cartílagos de un lado del tórax, con ausencia del músculo pectoral del mismo lado. En ocasiones, puede haber también malformaciones del miembro superior correspondiente, y ausencia de la glándula mamaria. Se trata de una malformación compleja, que produce alteraciones estéticas y también funcionales muy serias. En general, el tratamiento es quirúrgico e interviene un equipo integrado por cirujanos especialistas en malformaciones torácicas, cirujanos plásticos y ortopedistas infantiles.

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